lunes, 20 de enero de 2014

Naturaleza en Fitur 2014: ¿Imagen promocional o realidad de mercado?




El equilibrio entre la promoción de la imagen, las ofertas, los productos y el pragmatismo del mercado y del territorio, es algo que se puede apreciar visitando los eventos turísticos internacionales, siempre que se sepa discernir o tener el conocimiento de ambos lados, pero siempre un ejercicio muy rentable a nivel profesional.
Me gustaría aprovechar la ocasión de estar en Madrid, para volver asistir a la feria de turismo FITUR2014, que se celebra esta semana del 22 de Enero y por supuesto brindar la ocasión de podernos encontrar, si planean estar por aquí.
Hacer negocio, es un objetivo claro de la visita a una feria comercial, pero después de muchos años asistiendo, y al menos para muchos de nosotros, la rentabilidad de la visita, se enfoca mas al aprendizaje, benchmarking, información actualizada, nuevos productos (“market oriented”), nuevos contactos, marketing emocional, relaciones públicas y una ayuda o recordatorio a mantener siempre una visión muy global, que nos facilita acercarnos a las tendencias del mercado. Y por supuesto el competitivo “off-the-record” , que podríamos traducir como el encuentro en los pasillos, tomando café o un buen vino o café, en cualquier rincón del certamen, que nos ofrece una muy notable puesta a punto de la información no publicada, inédita o futurible y nos permite aterrizar del mensaje promocional de los oferentes, al pragmatismo del mercado y las personas.
Este año, veo que se consolida el aspecto verde del turismo, a pesar de estar inmersos en una crisis económica que afecta a todos los sectores económicos, pero que el turismo parece que está remontando con cierta fuerza y mejores expectativas que otros.
Quizás por eso, el tema verde, ambiental y sostenible, sigue teniendo cabida y un eco (a veces mas de green washing, como todos sabemos muy bien), en el mercado y por supuesto en la feria, como se ve con Fitur Green, mas enfocado a la hotelería.
Pero sin embargo, me llama aun mas la atención, el reclamo importante de los destinos turísticos, orientados a la “naturaleza”, donde se incluyen desde ofertas muy locales con productos específicos, hasta países con políticas muy posicionadas, que no solo se consolidan en sus argumentos promocionales mas hacia la naturaleza, sino que cada vez mas, se incrementa el número de éstos, lo que obviamente implica que la demanda turística sigue buscando ofertas, con compromiso y experiencias relacionadas con la naturaleza, en sus diversas manifestaciones: ruralidad, tranquilidad, bienestar, salud, aventura, astronomía,…
Por tanto, me gustaría invitar a nuestros lectores que asistan, tanto como visitantes como expositores, que nos cuenten y envíen información sobre aquello que les parezca interesante, innovador o recordatorio. Y porque no, si no han podido venir o no han querido, también están invitados a que nos faciliten esa información, para ser compartida.
Por nuestra parte, cuenten que trataremos de identificar lo más relevante y por supuesto, se compartirá con todos.

Un cordial saludo,

Arturo Crosby

Editor




jueves, 9 de enero de 2014

Rentabilidad y ética: Turismo y conservación, si es posible



Me ha llamado mucho la atención la necesidad que un país tenga que inventar o crear zonas de tranquilidad, para salvaguardar su fauna silvestre, porque eso implica, sin duda alguna,  que la influencia humana ha llegado a sus límites de tolerancia ambiental.

Desde hace muchos años, cuando uno salía al campo apenas se encontraba con algún viajero en el camino, porque la motivación de la mayora de los excursionistas y turistas, no se encaminaba por esos senderos, pero en las últimas décadas, la demanda turística hacia el medio natural y rural, ha crecido exponencialmente, reduciendo cada año el territorio silvestre donde la fauna, pueda conservar su espacio vital de tranquilidad, y desarrollar su vida con la mínima alteración posible.

Por eso, se plantea y nos planteamos muchas veces, la contradicción, entre la búsqueda de la necesaria rentabilidad económica de la actividad turística, y la ética que a veces se modifica para conseguir esos objetivos empresariales. Porque entiendo, que una mayoría de micro-emprendedores turísticos en las zonas rurales y naturales, tienen una vocación de respeto y convivencia con su entorno natural: fauna & flora, siendo a su vez su sustento o recursos básicos, para elaborar sus productos turísticos.

Siempre entendí y promocione la idea que el turismo necesita calidad ambiental para poder dar satisfacción a sus clientes y si nos referimos a entornos rurales y naturales, que es un porcentaje altísimo del territorio turístico, en todo el mundo,  este idea se hace aun más fuerte o importante.

Lo cierto, es que desde hace muchas décadas se viene trabajando con el tema de capacidad de carga turística, para determinar un número máximo de visitantes por día o por horas, en un lugar específico, tanto en áreas naturales, como también culturales y así minimizar los impactos ambientales de las visitas.

Aunque posteriormente este concepto evoluciono hacia otro, más ajustable a la oferta y demanda de uso público, introduciendo la premisa de los límites del cambio aceptable (Parques Nacionales de EEUU), donde se expresaba, hasta cuanto se está dispuesto a modificar un entorno, en función de la conservación de dicho espacio natural.

La verdad es, que en muchas ocasiones, la imprudencia, la ignorancia o incluso la falta de sentido común, son los factores que mas daño pueden hacer a nuestros ecosistemas, que si bien una mayoría de visitantes suelen respetar (mas bien por comodidad y seguridad de las infreastructuras) las vías de transito en una zona determinada, hay otros que sin sobre pesar el potencial daño a la fauna o vegetación en peligro, acceden a muchas áreas, donde la vulnerabilidad de la fauna o flora es muy alta y su presencia puede cambiar la etología de las especies o la migración forzosa a territorios no aptos.

Es el caso de esta creación de zonas de tranquilidad en Suiza, que podría o debería también llevarse a cabo en muchos otros países y tenerlo como ejemplo de prevención en destinos emergentes.

No obstante, la mayoría del turismo y en especial el excursionista, no está realmente motivado por acceder a estas zonas vulnerables, por falta de motivación y por el esfuerzo físico y emocional que conlleva. Sino, mas bien demanda “escenarios bonitos, relajantes, impactantes, espectaculares”, lo que denomino “estética ambiental” , así como acceso privilegiado a la fauna y flora, mediante espacios tematizados (tipo zoológicos abiertos, puntos de observación, arboretums, jardines botánicos, etc.…) donde realmente pueden satisfacer sus expectativas.

La respuesta puede ser que si es posible ese equilibrio, entre turismo y conservación, teniendo en cuenta que se puede obtener rentabilidad con criterios éticos de manejo y conservación del Patrimonio Natural y Cultural, pero se requiere conocimiento, información, capacidad de gestión y en especial voluntad política, en el termino mas estricto de la palabra.

Un cordial saludo y les deseo un Feliz 2014,


Arturo Crosby